EDSON MONTERO RUIZ
Con este artículo abrimos un nuevo espacio para exponer ideas y soluciones de imagen y funcionamiento, referentes al lenguaje de la arquitectura y mostrar diferentes panoramas de la arquitectura de Coatepec.
La arquitectura refleja en cada uno de sus rincones y sus fachadas, la historia de cada tiempo de la humanidad, surge como una muestra del pensamiento y de ideas.
Si llegamos a una ciudad desconocida, lo primero que vemos es “la piel”, vemos distintos tiempos caracterizados, cada uno de ellos por las fachadas de los templos y casas. Mientras deambulamos por las calles, cientos de construcciones se elevan ante nuestros ojos, todas ellas guardan en sí mismas un testimonio, del cual solo basta una mirada para poder sentir una reacción emocional de gusto o desagrado con el simple paseo de la vista.
Una casa decorada con ladrillo rojo y farolas de luz amarilla, nos hará sentir la calidez que imaginamos en su interior, así como una casa llena de colorido genera una atmósfera de alegría, el conjunto de fachadas de una cuadra en tonos terracotas o tonos coloniales, invita a la tranquilidad y seguridad de la ciudad.
Las fachadas al igual que “la piel” también se enferman, algunos edificios llegan a desequilibrar por los tonos de sus pinturas o tal es su deterioro que parece que va a caerse en pedazos lentamente.
Es por eso, que el mantenimiento bien orientado y conllevado con profesionales, asociaciones y/o dependencias oficiales, tales como los casos de: monumentos históricos, traza urbana y centro histórico, es de vital importancia para la conservación del patrimonio cultural. Así
mismo, se hace la invitación en general a la integración de imagen de la ciudad al centro histórico, para dar un mayor realce a la ciudad que está en vías de expansión turística y conservar lo bello que nos ha acompañado siempre en la ciudad.
La arquitectura refleja en cada uno de sus rincones y sus fachadas, la historia de cada tiempo de la humanidad, surge como una muestra del pensamiento y de ideas.
Si llegamos a una ciudad desconocida, lo primero que vemos es “la piel”, vemos distintos tiempos caracterizados, cada uno de ellos por las fachadas de los templos y casas. Mientras deambulamos por las calles, cientos de construcciones se elevan ante nuestros ojos, todas ellas guardan en sí mismas un testimonio, del cual solo basta una mirada para poder sentir una reacción emocional de gusto o desagrado con el simple paseo de la vista.
Una casa decorada con ladrillo rojo y farolas de luz amarilla, nos hará sentir la calidez que imaginamos en su interior, así como una casa llena de colorido genera una atmósfera de alegría, el conjunto de fachadas de una cuadra en tonos terracotas o tonos coloniales, invita a la tranquilidad y seguridad de la ciudad.
Las fachadas al igual que “la piel” también se enferman, algunos edificios llegan a desequilibrar por los tonos de sus pinturas o tal es su deterioro que parece que va a caerse en pedazos lentamente.
Es por eso, que el mantenimiento bien orientado y conllevado con profesionales, asociaciones y/o dependencias oficiales, tales como los casos de: monumentos históricos, traza urbana y centro histórico, es de vital importancia para la conservación del patrimonio cultural. Así
En la preocupación de llevar la imagen de Coatepec al punto de conservación del patrimonio arquitectónico y su integración al nuevo desarrollo urbano, La Asociación de Arquitectos de Coatepec A.C. promueve esta integración de ideas a manera de hacer conciencia para que como propietarios, instituciones y ciudadanos, cuidemos a Coatepec.
Articulo escrito por mi y publicado el 8 de Marzo de 2008 en el Semanal "Mundo Nuevo"

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